FUNDACIÓN DE PREMIOS “RUNA SIMI”. por GLORIA DAVILA ESPINOZA, EMBAJADORA UNIVERSAL DE LA PAZ/ HUANUCO PERU
FUNDACION DE PREMIOS “RUNA SIMI, por GLORIA DAVILA

Foto: Hilandera en Qosqo-Gloria Dàvila
La sintergia en mi diario afán como promotora cultural y cultora del arte de la poesía, el dibujo, la declamación, el teatro, la narrativa y el periodismo tuvo frutos, y es que después de un profundo análisis y tras un largo caminar por Perú, América latina y parte de Europea, me han permitido ver con claridad lo que en síntesis será la FUNDACIÓN DE PREMIOS “RUNA SIMI”.

Estos últimos años, he ido sólo recibiendo enseñanzas a granel, impresiones que se iban almacenando en el fondo de mi ser para hacer realidad mis anhelos, aquellos de crear una fundación, que en algún momento en transición existiera con otro nombre y que hoy ha dado su fruto final.


Al crear una y otra institución, han dejado en mi, huellas de éxitos y fracasos de los cuales me nutro para compartir con muchos hombres en las ciencias, artes, la filosofía y la vida misma, para crear y procear en toda su dimensión.
Reencontrarme conmigo mismo ha sido genial pese a permanecer entre un un grupo numeroso de personas muchas veces me he sentido sola, y tal vez vuelva de un desierto más candente que el Sahara o quizá del frío Glacial del norte o Sur, sin embargo ellas me hacen saborear la miel y hiel de las cosas que acontecen sin tregua alguna pero que son lecciones valiosísimas en mi vida.
Aquella cicuta que viene para ser el veneno como la de una mamba en pleno Africa, me hace aún ser fuerte, y es que cada ruta es distinta y mis alas han ido creciendo como una planta nueva.
Agradezco a cada persona, amigos o enemigos con quienes compartiera grandes lecciones en la escuela de la vida, en contiendas o en eventos artísticos, literarios o de otra índole, pues estos mismos me han permitido llegar a la conclusión que mi labor y camino trazado está.

Al crear una y otra institución, han dejado en mi, huellas de éxitos y fracasos de los cuales me nutro para compartir con muchos hombres en las ciencias, artes, la filosofía y la vida misma, para crear y procear en toda su dimensión.
Reencontrarme conmigo mismo ha sido genial pese a permanecer entre un un grupo numeroso de personas muchas veces me he sentido sola, y tal vez vuelva de un desierto más candente que el Sahara o quizá del frío Glacial del norte o Sur, sin embargo ellas me hacen saborear la miel y hiel de las cosas que acontecen sin tregua alguna pero que son lecciones valiosísimas en mi vida.
Aquella cicuta que viene para ser el veneno como la de una mamba en pleno Africa, me hace aún ser màs fuerte, y es que cada ruta es distinta y mis alas han ido creciendo como una planta nueva.
Agradezco a cada persona, amigos o enemigos con quienes compartiera grandes lecciones en la escuela de la vida, en contiendas o en eventos artísticos, literarios o de otra índole, pues estos mismos me han permitido llegar a la conclusión que mi labor y camino trazado está.
GLORIA DAVILA ESPINOZA
POETA
CONSULESA DE POETAS DEL MUNDO
EMBAJADORA UNIVERSAL DE LA PAZ